WIRIKUTA LUGAR SAGRADO DE LOS WIXARITARI

  • Posted on: 24 May 2012
  • By: hayde

WIRIKUTA LUGAR SAGRADO DE LOS WIXARITARI

Hayde Lachino

1.         LOS WIXÁRITARI
Los wixáritari o huicholes, son un grupo indígena que ha logrado conservar con mayor éxito sus propios rasgos culturales debido a las condiciones geográficas en donde viven, las cuales posibilitan una suerte de aislamiento. Costumbres tales como la organización comunal, la religión, la lengua, la forma de uso y transmisión de la tierra, la preservación del traje y la estructura jurídica, son conservadas. A pesar de un creciente proceso de mestizaje con otras comunidades, todos ellos se reconocen y se encuentran inmersos en el universo mítico religioso huichol. Son una de las 56 etnias existentes en el país.
La región en donde actualmente se asientan las diversas comunidades huchiolas se extiende por el norte de Jalisco, en los municipios de Mezquitic y Bolaños; en La Yesca y el Nayar, en el estado de Nayarit y con presencia minoritaria en Zacatecas y Durango.
En las comunidades de Jalisco, los huicholes se caracterizan por vivir en comunidades más cerradas a la presencia de mestizos, mientras que en otras regiones la conformación poblacional es más diversa.

2.         HISTORIA
Es muy factible que los huicholes sean descendientes de diversos grupos que se asentaron en la Sierra Madre Occidental. Con base en rasgos lingüísticos, mitológicos y arqueológicos, es probable que se trate de una fusión de tribus yuto-aztecas, con tribus teochichimecas y grupos de las tierras bajas de la costa.
En los relatos míticos de los wixáritari se habla de que cuando llegaron a las tierras que actualmente ocupan, éstas ya estaban habitadas y todo indica que tuvieron alianzas con los grupos indígenas que ya vivían ahí.
Durante el proceso de conquista muchos de los sobrevivientes huyeron a la Sierra, gracias a lo cual no fueron conquistados y ello permitió que muchos de sus rasgos culturales permanecieran prácticamente intactos aún hoy en día.
Históricamente los huicholes han tratado de permanecer al margen de los grandes cismas del acontecer nacional, sin embargo, han padecido despojos de tierras durante el periodo Independiente y durante el Porfiriato, además del caos y violencia durante la Revolución y la Guerra Cristera.
Debido a los importantes recursos naturales que se encuentran en la zona de los wixáritari, ellos han sido testigos de múltiples violaciones a sus derechos humanos.

3.         DATOS ESTADÍSTICOS
Dado que la cultura wixáritari se encuentra en una zona de difícil acceso, es la comunidad indígena que, según datos del INEGI, reporta la mayor tasa anual de crecimiento en un periodo comprendido entre 1990 y 2000, la cual es del 4.8% [1]
A nivel nacional, las mujeres indígenas son las que de manera mayoritaria son monolingües y ello permite que conserven sus propias lenguas, aunque estadísticamente también los monohablantes tienden a ser analfabetos. Una razón importante de esta situación es el hecho de que sólo hasta fechas muy recientes se ha comenzado a impartir la enseñanza básica en los lenguajes originales de estos pueblos. A pesar de ello el 70.2% de los huicholes sabe leer y escribir.
En relación a la natalidad en la zona en donde se encuentran las comunidades huicholas, el promedio de nacimientos entre las familias indígenas es de entre 3 y 4 hijos. El índice de mortandad nos permite medir de alguna manera el rezago, la marginación y la pobreza en la que se encuentra una comunidad; en la zona aquí estudiada el índice de mortalidad entre los huicholes es del 21.3%, que es una de las más altas a nivel nacional.
Otros datos estadísticos son: el 46.3% de la población huichol participa de la dinámica económica, de la cual el 38.5% se dedica a actividades primarias; el promedio de habitantes por casa es del 5.1% entre los huicholes; el 68.5% de las casas cuentan con radio y el 28.3% con televisión.

4.         RELIGIOSIDAD
Los huicholes, como otros tantos pueblos indígenas, reportan un sincretismo entre la religión católica y los rituales y mitos originarios. El 51.3% de la población se declara católica, el 8.9% practica otra religión y el resto afirma no tener ninguna religión.
Pero los huicholes o wixáritari, a pesar de tener creencias religiosas cristianas, producto de los procesos de evangelización durante la colonia, aún conservan vivamente una serie de rituales y mitos que vienen desde épocas prehispánicas.
El mundo ritual de este pueblo se ancla en la triada conformada por el peyote, el venado y el maíz, aunque nuevos elementos simbólicos se ha integrado gradualmente en su iconografía, tales como gallos, caballos, mariposas y flores de Castilla, elementos totalmente occidentales, con lo cual se hace evidente que el proceso de sincretismo religiosos es permanente.
En su teología, cuentan con alrededor de 150 dioses, de los cuales tres son los principales: Tatemari, dios principal, el abuelo de fuego; Tayau, que es el padre sol; y Kauyumaki.

5.         ZONAS SAGRADAS
 Los wixáritari cuentan con numerosos lugares sagrados tales como cuevas, cerros, manantiales, playas, montículos, a los cuales guardar especial veneración.
Esta relación tan fuerte y particular que los wixáritari tienen con la naturaleza se debe a que ellos “comprenden los lazos entre las fuerzas de la naturaleza y el hombre como de parentesco […] La palabra kaka+yari, referente a los grandes espíritus de la naturaleza, es traducida en muchas ocasiones como ‘antepasado’”.[2] Ya que los antepasados, con sus acciones, han dado forma al mundo
Wirikuta es la zona sagrada más importante en el mundo mítico de los huicholes, es lugar de peregrinación para ir al encuentro con los antepasados y el lugar en donde nació el sol. Se encuentra en el desierto de San Luis Potosí. En Wirikuta las fuerzas que caracterizan a los seres vivos están ahí. Cada año, los wixáritari realizan una peregrinación hacia Wirikuta, para lo cual recorren cientos de kilómetros, para llegar aquí e iniciar la búsqueda del peyote, ya que a través de la ingesta de éste, se puede entrar en contacto con los dioses.
Para los wixáritari, la protección del Wirikuta no es un asunto de posesión de tierras, sino de preservar el orden cósmico que le da sentido a la existencia sobre la tierra.
Ari Rajsbaum nos dice: “Wirikuta es la tierra en donde viven todos los kakauyarixi[3] es el paso al otro espacio, el espacio sagrado en donde no hay distancia, desde donde se pueden observar todos los espíritus”.[4]
En estos lugares sagrados se encuentra inscrita la historia pasada de la cultura wixáritari, ya que estas zonas fueron erigidas por los antepasados con sus acciones sobre la tierra.
Los lugares sagrados que se encuentras dentro de las tierras comunales propiedad de los wixáritari, se encuentran protegidos por el propio derecho indígena, sin embargo todos aquellos lugares más allá de estas zonas sufre todo tipo de invasiones y deterioro. Tal es el caso de Wirikuta, la cual ha sido invadida por turistas, en su mayoría jóvenes, que depredan el peyote y muchas veces incluso destruyen los altares construidos por los propios huicholes. A esto hay que sumar el hecho de que muchos ejidatarios han comenzado a cercar sus tierras con lo cual el acceso a los lugares sagrados se torna imposible.

6.         SITUACIÓN LEGAL DE WIRIKUTA
Existe un decreto vigente que declara Wirikuta como patrimonio ecológico-cultural del pueblo wixárika.
En 1999, la zona fue declarada por al UNESCO uno de los 14 sitios sagrados más importantes de mundo. Es además una importante zona ecológica por la biodiversidad que reporta y porque ahí existen especies endémicas protegidas por el Programa Nacional de Conservación de Especies Prioritarias.
La mayor parte del territorio de Wirikuta cuenta con un Plan de Manejo de Área Natural Protegida.
Wirikuta fue declarada en 1994 Área Natural Protegida por el Gobierno de San Luis Potosí, el Gobierno mexicano firmó el Pacto de Hauxa Manaká con la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales de Jalisco, Durango y Nayarit, y las autoridades tradicionales y agrarias del Pueblo Wixáritari comprometiéndose a respetar, proteger, difundir y preservar sus sitios sagrados. Sin embargo, el área de las concesiones mineras otorgadas por el Gobierno federal abarca esta importante ruta de peregrinación que ha sido utilizada por numerosas comunidades wixáritari de varios Estados durante más de mil años, donde se encuentran numerosos lugares sagrados con alto significado cultural y religioso, realizan ceremonias y recolectan el peyote para uso ceremonial.
Las leyes existentes, así como los pactos y convenios internacionales firmados por México que se violarían, en caso de permitir a las mineras canadienses y norteamericanas explotar los yacimientos de plata que hay en Wirikuta, serían:
- Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas
Artículo 5
Relativo al derecho a preservar su identidad cultural.
Artículo 8
Sobre el derecho de los pueblos indígenas a no ver destruida su cultura.
Artículo 11
El derecho a ver protegidos por los Estados nacionales, todos aquellos lugares que sean de importancia cultural y religiosa para los pueblos indígenas.
Artículo 12
La obligación de los Estados nacionales a garantizar la preservación de los lugares sagrados para los pueblos indígenas.
Artículo 42
Aquí se establece que los Estados que forman parte de la ONU se comprometen a garantizar los acuerdos establecidos en esta Declaración
México, como parte de la ONU está obligado a cumplir los artículos que conforman esta Declaración, por tanto estaría violentando el derecho internacional en relación a los derechos de los pueblos indígenas establecidos en este documento.
El Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales, de la Organización Internacional del Trabajo emitida en 1989 y ratificado por nuestro país el 5 de septiembre de 1990, establece la obligación de los países firmantes en promover la real efectividad de los derechos sociales, económicos y culturales de estos pueblos, tal y como se establece en el artículo 2, inciso b. México está obligado entonces a respetar las tierras de Wirikuta por ser parte fundamental de la cultura wixáritari.
Adquiere particular relevancia el artículo 7, inciso 1 y 3 que dicen:
1. Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Además, dichos pueblos deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional susceptibles de afectarles directamente.
3. Los gobiernos deberán velar por que, siempre que haya lugar, se efectúen estudios, en cooperación con los pueblos interesados, a fin de evaluar la incidencia social, espiritual y cultural y sobre el medio ambiente que las actividades de desarrollo previstas puedan tener sobre esos pueblos. Los resultados de estos estudios deberán ser considerados como criterios fundamentales para la ejecución de las actividades mencionadas.
Como vemos, este convenio otorga personalidad jurídica a los pueblos indígenas, lo cual implica el derecho a decidir, junto con las autoridades nacionales, los contenidos de todas aquellas políticas públicas que puedan afectarles. En el caso específico de Wirikuta, el gobierno federal estaría obligado a realizar una consulta entre las comunidades afectadas para decidir el destino de esta zona.
México forma parte también de la Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural, en cuyo artículo 1 ya se establece que todos aquellos lugares naturales que por su belleza, por su importancia científica o por su significación cultural y simbólica, deberán ser protegidos por los Estados nacionales. En los considerandos de dicha convención se enuncia que la destrucción del patrimonio natural y cultural contribuye al empobrecimiento de los pueblos. De igual manera esta Convención reconoce que existe una endeble legalidad que proteja dicho patrimonio y que por tal razón los países que la firman lo hacen conscientes de la importancia de fortalecer el marco legal que garantice la preservación de dichos lugares.
Resulta totalmente reprochable que por una parte el gobierno mexicano firme una serie de tratados y convenciones internacionales relativos a la protección del patrimonio cultural y por otra incurra en su total incumplimiento.
En la norma mexicana relativa al patrimonio cultural se establece:
“El patrimonio cultural de un pueblo es el conjunto de elementos materiales y simbólicos que una sociedad considera suyos, que la caracterizan y le dan identidad”.
En el artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se asume que los derechos culturales de los pueblos indígenas forman parte de los derechos humanos; en este artículo se reconoce a nuestro país como una nación multicultural y en el inciso IV se refiere a la obligación del Estado mexicano por preservar y enriquecer la cultural de los pueblos originarios. En este sentido, el conceder las tierras sagradas de Wirikuta a la explotación comercial va en contra de lo escrito en la máxima ley del país, ya que, como la misma Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la actual norma es insuficiente para garantizar el respeto a los derechos de los pueblos originarios ya que muchas de estas leyes no son conocidas por los propios pueblos o porque, en el caso de Wirikuta, intereses económicos son considerados de mayor importancia por sobre los derechos culturales de una comunidad.
 
7.         CONCLUSIONES
El pueblo wixáritari es uno de los pocos que conserva prácticamente intacta su cultura, su existencia contribuye a la diversidad cultural, a la comprensión del mundo desde otras perspectivas vitales.
La aportación de esta cultura al patrimonio cultural de los mexicanos y de la humanidad en general obligan a emprender una decidida defensa de sus lugares sagrados, como en el caso de Wirikuta.
Como podemos ver, existe una normatividad nacional e internacional que en teoría bastaría para garantizar la preservación de la zona geográfica en donde se encuentra Wirikuta, tanto por tratarse de un importante centro ritual y religioso de la comunidad Huichila como por tratarse una reserva ecológica importante. Sin embargo vemos aquí como los intereses comerciales tienen mayor peso que el derecho colectivo de una comunidad.
Sería importante que los gestores culturales nos pronunciáramos públicamente sobre esta situación, pues nuestro trabajo también consiste en la defensa del patrimonio cultural de nuestros pueblos.
 
8.         FUENTES
GEIST, Ingrid. Simbolismo puesto de cabeza: apuntes para la ritualidad huichol. En: http://cdigital.uv.mx/bitstream/123456789/1233/1/199491P135.pdf
HERS, Marie-Areli. Santuarios huicholes en la sierra de Tenzompa (Jalisco). Instituto de Investigaciones Estéticas. UNAM. Septiembre 2011. En: http://repositoriodigital.academica.mx/jspui/handle/987654321/7260
RAJSBAUM, Ari. Sobre la fortaleza y vulnerabilidad de los lugares sagrados. Revista Universidad de Guadalajara. Núm. 13. Invierno 1998-1999.  En: http://www.cge.udg.mx/revistaudg/rug13/sobrela.html
SALVADOR ORTIZ, Uxat+Ki-Samuel. Derecho Indígena Wixárica (huichol). En: http://mail.udgvirtual.udg.mx/biblioteca/bitstream/20050101/686/1/Derech...
Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. En: http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/es/drip.html
http://www.culturalsurvival.org/publications/cultural-survival-quarterly...
http://www.odapi.org/espanol/huicholes/huicholes-histoire.htm
http://whc.unesco.org/archive/convention-es.pdf
http://whc.unesco.org/archive/convention-es.pdf
 

[1] La población indígena en México. INEGI. México, 2004. p-15 En: http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/c...
 [2] RAJSBAUM, Ari. Sobre la fortaleza y vulnerabilidad de los lugares sagrados. Revista Universidad de Guadalajara. Núm. 13. Invierno 1998-1999.  En: http://www.cge.udg.mx/revistaudg/rug13/sobrela.html
[3] Así les llaman los huicholes a los ancestros.
[4] Idem