BUTOH: DANZA DE LA OSCURIDAD

  • Posted on: 26 January 2010
  • By: hayde

Por Hayde Lachino

La Segunda Guerra Mundial fue un parte aguas en la historia moderna de diversas sociedades. Hay una historia que se cuenta antes de la guerra y otra construida a partir de las profundas heridas provocadas por el conflicto bélico. Japón es una de estas sociedades para quien la guerra primero y despues las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki le han marcado definitivamente a muchos niveles. Como producto del trauma social que ocasionó este holocausto surge la danza Butoh.

Inventada por Tatsumi Hijikata y Kazuo Ohno, se trata de una forma dancística que tuvo su primera representación en 1959 en Tokio con la obra Kinjiki, en donde un joven muchacho (Yoshito Ohno) representa el acto sexual con una gallina que extrangula entre sus muslos, mientras un hombre (Hijikata) se le va acercando. Desde su nacimiento ha sido un arte que ha provocado escándalo entre los sectores más conservadores del arte y muchos adeptos entre jóvenes rebeldes. Si bien el Butoh tiene un fuerte arraigo en formas tradicionales japonesas, también se vio influenciado de manera fundamental por la danza expresionista alemana y en particular por el trabajo de Mary Wigman y Harald Krautzberg, de hecho en una de las obras más famosas de Ohno, Admiring La Argentina se hace evidente tal influencia. Hijikata por su parte se sintió atraído por autores como Genet y Artaud, quizá ello ayude a explicar la presencia constante en el Butoh de lo grotesco, de la fealdad como valor estético, del erotismo en su forma más carnal y de una constante subversión de las normas sociales. se trata de un estilo de danza teatro subversivo y peligroso.
La fuerza de esta danza ha generado muchos adeptos en el mundo, que ante el creciente individualismo contemporáneo y el mercantilismo que incluso se vive en el arte, el Butoh se ha tornado en un camino en donde arte y vida se unen para formar un todo coherente. Muchas disciplinas artísticas han hecho de esta danza un camino para reencontrarse con las partes más profundas e íntimas de cada ser humano, de ahí que también se le conozca como Danza de la Oscuridad.
En México bailarines y actores han encontrado aquí su vía de expresión, uno de los más importantes exponente es Diego Piñón, discípulo de Kazuo y Yoshito Ohno, pero también se encuentran de manera destacada gente como José Bravo, Tania Galindo y Tania Solomonoff.
en un país en donde las escuelas de danza se encuentran en general a la zaga de las nuevas propuestas, en donde dominan modelos pedagógicos obsoletos y con una planta docente sumergida en pleitos internos todo ello en detrimento de la calidad de la enseñanza, muchos son los jóvenes que buscan otras alternativas que se conecten de manera más vital y directa con su vivencia diaria y el Butoh se les presenta como una opción.